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Bolsa de Comercio de Buenos Aires

Obligaciones negociables

Cuando una entidad privada necesita fondos los puede pedir prestados a través de la emisión de obligaciones negociables, ampliamente conocidas como ON.

De esta forma, la sociedad contrae deuda con los obligacionistas, que son los inversores que compraron esos títulos, y se compromete a cancelar esa deuda en el plazo pactado junto con el interés correspondiente.

Cuando esta forma de financiamiento la utiliza un Estado, el instrumento se denomina bono o título público.

El capital de las obligaciones se devuelve generalmente en cuotas anuales o semestrales llamadas amortizaciones, y genera un interés que puede ser de tasa fija o variable, denominado pago de renta.

Una acción se diferencia de un bono u obligación básicamente en que el comprador de la acción pasa a ser dueño de la empresa, en proporción a la cantidad de acciones que haya adquirido. En cambio, quien invierte en bonos u obligaciones compra parte de la deuda de la empresa o entidad emisora; en vez de convertirse en socio se convierte en acreedor.

Ventajas

  • Certeza del cobro de la renta al vencimiento
    Este tipo de instrumentos tiene un cronograma de pagos prefijado por lo cual los inversores perciben la renta estipulada y la devolución del capital en la forma y plazo acordados.
  • Calificación de riesgo
    Las obligaciones negociables pueden contar con una calificación de riesgo, lo que hace más segura la inversión. La calificación es una nota asignada por un agente de calificación de riesgo externo a la empresa que mide y califica la capacidad del emisor de honrar los pagos de renta y amortización de la deuda. Es importante destacar que se califica a la emisión y no a la empresa, por lo que una empresa puede tener distintas calificaciones para diferentes emisiones según la moneda, el plazo y las estructuras de los distintos bonos que emita.
    La calificación de riesgo no es obligatoria pero la mayoría de las emisoras prefieren hacer calificar sus títulos dado que esta condición permite que inversores institucionales los incluyan en sus carteras.
  • Garantía
    Las obligaciones negociables pueden tener el respaldo de una garantía, que puede ser real, fiduciaria, de una sociedad de garantía recíproca u otra, lo que agrega mayor seguridad a la inversión en este instrumento.
  • Tipos
    Existen variados tipos de obligaciones negociables que se adecuan a los distintos perfiles de inversores, según sus preferencias en cuanto a plazos, tasas, existencia de garantías, diversidad de monedas, método de amortización, opción de convertirlas en acciones de la empresa y otros factores.
  • ON de corto plazo
    En el mercado hay disponibles obligaciones negociables de corto plazo que pagan tasas de interés rentables comparadas con otras inversiones. De esta forma, un inversor puede colocar su dinero en una inversión de renta fija que en pocos meses le reintegrará el capital colocado más un interés.
  • Liquidez
    Si bien las obligaciones negociables se pueden mantener hasta el vencimiento, un inversor puede decidir su venta en el mercado en cualquier momento previo a esa fecha.
    Esto puede realizarse ya sea porque el inversor necesita el dinero de la inversión o porque encuentra una inversión más rentable en el mercado y desea cambiarla.
    Hay que tener en cuenta que muchas obligaciones negociables de corto plazo no tienen liquidez en el mercado; es decir, no se negocian frecuentemente, de modo que puede ocurrir que si un tenedor deseara vender la obligación antes de su fecha de vencimiento no encuentre parte compradora.

Ganancias

El atractivo de este instrumento para los inversores es la ganancia del interés que paga el emisor.

Además, los inversores pueden vender las obligaciones negociables en el mercado de capitales durante su vigencia y obtener la ganancia que puede surgir de la diferencia entre el precio de compra y el de venta.