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Bolsa de Comercio de Buenos Aires

Instrumentos

El mercado de capitales ofrece múltiples instrumentos de financiación que las empresas pueden utilizar en función de sus diversas necesidades, ya sea la financiación de capital de trabajo, de bienes de capital o proyectos de inversión.

De acuerdo a su complejidad podemos agruparlos de la siguiente manera:

Con excelentes tasas, que difícilmente puedan obtenerse en el circuito bancario o en el ámbito informal, el CPD se instaló en el mercado como una tasa de referencia y como el instrumento de financiación más accesible para obtener capital de trabajo u operativo por un plazo de hasta 360 días.

Existen dos modalidades: las garantizadas (avaladas) y las del Régimen PyME CNV. Las primeras han sido diseñadas con el propósito de facilitar los procedimientos para el ingreso y la permanencia en el régimen de oferta pública de las pymes. Su fortaleza se verifica en el aval otorgado por una sociedad de garantías recíprocas, una entidad financiera y/o fondos de garantía. Las segundas son sugeridas para sociedades con buenos balances (es decir, patrimonio neto positivo, utilidades mínimas en los últimos 2 ó 3 balances) y pueden emitirse sin una garantía adicional.

Pueden ser emitidos como obligaciones negociables simples o pagarés seriados pero no podrán exceder los 365 días de plazo. En el caso de estos últimos el monto mínimo por documento será de U$S 1.000 y el máximo de U$S 100.000, o su equivalente en pesos al tipo de cambio oficial vendedor.

Puede librarse en pesos o en moneda extranjera por un monto mínimo de $ 100.000. Su plazo deberá ser de entre 180 días y 3 años como máximo y tendrá que estar avalado por una SGR o fondo de garantía por el total del monto.

Entre los más complejos, tanto por su estructuración como por la información periódica a presentar, se encuentran:

Este instrumento es ideal para que varias pymes emitan en forma simultánea, aunque las cifras de cada una en particular sean diferentes dentro del mismo. Es muy utilizado por determinados sectores o economías regionales ya que transforma activos ilíquidos (como cuentas a cobrar) en fondos líquidos.

En el último paso se encuentra la apertura de capital. A través de la cotización pública de sus acciones, las sociedades podrán financiar tanto capital de trabajo como bienes de capital incorporando nuevos socios que compartan el riesgo del negocio. No obstante, este camino se recomienda para aquellas empresas que hubieran transitado previamente por el mercado de capitales, o bien tuvieran una buena organización administrativa que les permita cumplir con los plazos y exigencias en cuanto a la presentación de la información requerida.

De esta forma, el mercado ofrece una variedad de instrumentos para que, en función de necesidades, flujos de ingresos, disposición de garantías y demás condiciones específicas, cada empresa logre que su negocio sea sustentable desde el punto de vista del financiamiento.