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“El analista técnico le pone una ficha al Mercado en el peor momento”

LA BOLSA HOY entrevistó a Charlie Supph: un analista técnico que compara charts de ayer y de hoy para demostrar que en la Bolsa “la historia se repite”, sin soslayar el aporte del Análisis Fundamental. “Cuando technicals y fundamentals ven que el Mercado apunta para el mismo lado, el inversor se beneficia”.

Apostado en el ala izquierda del pullman del Recinto de Operaciones, el analista se toma unos minutos para reflexionar sobre la jornada bursátil que acaba de concluir. Con las pizarras y pantallas que aún no terminan de registrar las últimas variaciones del día, es el momento perfecto para convertir la información en análisis y el análisis en decisiones de inversión. En el rincón de un escritorio tapado por dispositivos tecnológicos resalta una libreta de papel con un bolígrafo inserto en el espiral: “Éste es mi lugar de trabajo”, dice Charlie Supph cuando LA BOLSA HOY le pide que se describa a sí mismo: “A diferencia de otros technicals, a mí el fundamental me va, pero las decisiones las tomo sobre la base del Análisis Técnico (AT)”.

Charlie Supph actúa en el mercado bursátil, de una u otra forma, desde hace casi 30 años. Hoy, en el marco de su trabajo independiente como analista y armador de carteras, provee de researchs técnicos a varias instituciones y ejerce una intensa actividad docente. “Yo estoy en esto desde antes de los 90, y siempre tuve buenos maestros en el ámbito bursátil. Desde un momento temprano me incliné por el AT, básicamente por un tema de resultados. Soy analista técnico por definición, y como me gusta que el análisis tenga un fundamento, también sigo al Análisis Fundamental (AF). Sin embargo, a la hora de tomar decisiones, definitivamente soy analista técnico: me inclino más por las líneas que por los balances. ¿Por qué? Porque si hay algo que la experiencia me dio aquí es que el que pega primero pega dos veces; y, en términos generales, el AT se anticipa al AF”.

–¿Puede mencionar un ejemplo de esta anticipación?

–Un caso concreto es el del mercado brasileño de los últimos dos años: la economía del país vecino empezó a registrar números positivos recién desde mediados del año pasado, sin embargo, su mercado había hecho “piso” en enero de 2016. O sea que, en el peor instante desde la perspectiva del Análisis Fundamental, el Análisis Técnico permitió detectar una posibilidad importante de compra –al menos de mediano plazo– contra todos los pronósticos. El AT le permite al analista abstraerse un poco de las noticias y meterse de lleno en los charts, aunque muchos piensen que se trata de garabatos o de dibujitos animados. Entonces, a veces, lo que para la calle puede ser el peor momento del mercado, para el analista técnico es la oportunidad de poner una ficha. Y viceversa: en los momentos de euforia, cuando los factores se alinean para que todo sea perfecto, es muy probable que el mercado se encuentre cercano a un “techo”.

–El tamaño reducido del mercado argentino, ¿entorpece el uso del Análisis Técnico?

–En realidad, a través del AT uno debiera ser capaz de interpretar hasta el más chico de los mercados. Más allá de eso, el Análisis Técnico es claramente aplicable a nuestro mercado. Sucede que hay mercados con un nivel de distorsión que excede a la disciplina… Lo que tiene el mercado argentino es que en él los jugadores se conocen más, si se quiere; en cambio, en los grandes mercados del exterior, cada actor no es más que un grano de arena… De todas formas, cuando uno se abstrae de la noticia, lo hace por completo. Hay analistas que son 100% technicals y no les importa nada: ni de qué especie se trata, ni cómo viene el balance, ni en qué mercado cotiza… No es ése mi caso: antes que nada, a mí me interesa mucho saber lo indispensable –y aún un poco más– para entender en qué producto estoy poniendo el dinero, qué posibilidades se aprecian en la plaza donde se negocia, si la especie en cuestión guarda relación con algún commodity, etcétera. Aunque, en última instancia, la decisión la tome mediante el Análisis Técnico.

–Entonces, para usted el fundamental sería una suerte de contexto…

–El fundamental es importante, pero no definitorio para la toma de decisiones. Así como el Mercado frecuentemente se anticipa a la economía real, lo mismo ocurre con el AT respecto del AF.

¿Bolsa versus tasas?

Con referencia a la coyuntura actual (principios de marzo de 2018), Charlie Supph enfatiza que el Mercado en su conjunto se encuentra hoy en una situación muy distinta a la de las vísperas del bull market iniciado 9 años atrás: “Ahora estamos en otro estadio, y creo que uno de los datos fundamentales a observar –no sólo en el caso del mercado bursátil sino también en el de Renta Fija– es la tasa de interés. Ahí, definitivamente, va a impactar lo que ocurra con las tasas de Estados Unidos. Hoy, la tasa de 10 años está prácticamente en su máximo de los últimos 30 meses: 2,85%; creo que si se llegara a disparar por encima de 3% podría haber remezones, porque estamos en un momento del Mercado que no se veía desde hacía mucho tiempo en cuanto a posibles correcciones. No obstante, el propio Mercado va anticipando de alguna manera lo que pueda llegar a venir; ¿y eso cómo lo veo?: en un chart.

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BULL MARKET. “En el Mercado hay gente que viene diciendo, desde hace muchos años, que ‘se va a caer todo’. Mientras tanto, ya han pasado 9 años de bull market. Yo me he empezado a inquietar recién en las últimas semanas, cuando se alcanzaron varios targets propuestos tiempo atrás” (Charlie Supph).

–¿Sigue vigente la vieja máxima según la cual la tasa es enemiga del mercado bursátil?

No siempre es así. Muchas veces, la tasa acompaña el buen desarrollo de la economía: de hecho, una tasa en alza no siempre significa que está todo mal. Por ejemplo, el caso de la Argentina: nuestro país tiene tasas altas y también tiene inflación; sin embargo, el Mercado está en zona de máximos. Hay paradigmas que se van quebrando. En Estados Unidos, a lo largo de la tendencia en los últimos años, hubo momentos en que el Dólar estaba para arriba y el Mercado subía, y hubo otros –como en todo 2017– que el Dólar fue para abajo y el Mercado subió igual. Entonces, creo que a veces hay que cortar con ciertos paradigmas, porque éstos sólo sirven para un período determinado.

–De acuerdo con su experiencia, ¿es cierto que en los mercados “la historia se repite”?

–Justamente, ésa es una de las premisas del Análisis Técnico. A mí me gusta mucho comparar charts. En uno de mis estudios detecté que lo que está haciendo Estados Unidos de nueve años a la fecha –todo este bull market– es muy similar a lo que ya había hecho en el período 1974-1983 (también de nueve años).

–Son ciclos comparables…

–Más que comparables: asusta ver las similitudes entre ambos… En aquel momento había subido el 500% y hoy el Nasdaq está en el 490%, llegando ya al target de 7.500/7.650 puntos que distintos researchs habían planteado oportunamente.

–O sea que el “techo” del ciclo anterior podría estar marcando el límite del ciclo actual…

–De todas maneras, cabe aclarar que en la comparación de charts no se buscan idénticos desempeños de mercado: lo que se busca es la estructura técnica que permita encontrar similitudes entre dichos desempeños. En este caso, la gran diferencia entre ambos períodos es que el del 74-83 fue inflacionario y el de los últimos nueve años no. En otro análisis, yo tuve la oportunidad de anticipar la caída bursátil de 2008 porque en Estados Unidos el período 2002-2007 había sido muy similar al de 1932-1937. Hoy, tras el cambio de autoridades en la Reserva Federal estadounidense, la política de tasas del país del norte es aún una incógnita. Hay que estar muy pendiente de ese driver.